1. Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.
2. Ninguna persona merece tus lagrimas, y quien se las merezca no te hará llorar.
3. Solo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser.
4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.
5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.
6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.
7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona tu eres el mundo.
8. No pases el tiempo con alguien que no este dispuesto a pasarlo contigo.
9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.
10. No llores porque ya se termino, sonríe porque sucedió.
11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo ser mas cuidadoso en quien confías dos veces.
12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quien eres antes de conocer a alguien mas y esperar que esa persona sepa quien eres.
13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.
Gabriel García Márquez
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miércoles, 18 de julio de 2012
sábado, 22 de septiembre de 2007
27. Si...

Si puedes conservar tu cabeza, cuando a tu alrededor
todos la pierden y te cubren de reproches;
Si puedes tener fe en ti mismo, cuando duden de ti
los demás hombres y ser indulgente para su duda;
Si puedes esperar y no sentirte cansado con la espera;
Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira,
Y si eres odiado, no devolver el odio, sin que te creas,
por eso, ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo...
Si puedes soñar sin que los sueños, imperiosamente, te dominen
Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objetivo único;
Si puedes encararte con el Triunfo y el Desastre, y tratar
de la misma manera a esos dos impostores;
Si puedes aguantar, que a la verdad por ti expuesta
la veas retorcida por los pícaros,
para convertirla en lazos de los tontos,
O contemplar que las cosas a que diste tú vida,
se han deshecho, y agacharte y construirlas de nuevo,
aunque sean con gastados instrumentos...
Si eres capaz de juntar, en un solo haz, todos tus triunfos y ganancias
Y arriesgarlos, cara o cruz, en una sola vuelta
Y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste
Y nunca más exhalar una palabra sobre la pérdida sufrida
Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios,
a que te obedezcan aún después de haber desfallecido
Y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra cosa
que la voluntad gritando: “PERSISTID, ES LA ORDEN”.
Si puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud,
o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos;
Si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos, pueden causarte daño;
Si todos los hombres pueden contar contigo,
pero ninguno demasiado;
Si eres capaz de llenar el inexorable minuto,
con el valor de los sesenta segundos de la distancia final;
Tuya será la Tierra y cuanto ella contenga
y -lo que aún más vale- serás HOMBRE, hijo mío!
Rudyard Kipling
todos la pierden y te cubren de reproches;
Si puedes tener fe en ti mismo, cuando duden de ti
los demás hombres y ser indulgente para su duda;
Si puedes esperar y no sentirte cansado con la espera;
Si puedes, siendo blanco de falsedades, no caer en la mentira,
Y si eres odiado, no devolver el odio, sin que te creas,
por eso, ni demasiado bueno, ni demasiado cuerdo...
Si puedes soñar sin que los sueños, imperiosamente, te dominen
Si puedes pensar, sin que los pensamientos sean tu objetivo único;
Si puedes encararte con el Triunfo y el Desastre, y tratar
de la misma manera a esos dos impostores;
Si puedes aguantar, que a la verdad por ti expuesta
la veas retorcida por los pícaros,
para convertirla en lazos de los tontos,
O contemplar que las cosas a que diste tú vida,
se han deshecho, y agacharte y construirlas de nuevo,
aunque sean con gastados instrumentos...
Si eres capaz de juntar, en un solo haz, todos tus triunfos y ganancias
Y arriesgarlos, cara o cruz, en una sola vuelta
Y si perdieras, empezar otra vez como cuando empezaste
Y nunca más exhalar una palabra sobre la pérdida sufrida
Si puedes obligar a tu corazón, a tus fibras y a tus nervios,
a que te obedezcan aún después de haber desfallecido
Y que así se mantengan, hasta que en ti no haya otra cosa
que la voluntad gritando: “PERSISTID, ES LA ORDEN”.
Si puedes hablar con multitudes y conservar tu virtud,
o alternar con reyes y no perder tus comunes rasgos;
Si nadie, ni enemigos, ni amantes amigos, pueden causarte daño;
Si todos los hombres pueden contar contigo,
pero ninguno demasiado;
Si eres capaz de llenar el inexorable minuto,
con el valor de los sesenta segundos de la distancia final;
Tuya será la Tierra y cuanto ella contenga
y -lo que aún más vale- serás HOMBRE, hijo mío!
Rudyard Kipling
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